La Reina de Saba, entre nuestros secretos de África

La inspiración africana ha estado muy presente en los diseños de candidatas a Reina Adulta de diferentes Carnavales. En 1982, Alicia Acosta Álamo obtuvo el cetro con el diseño 'Reina de Saba'.

Si bien nuestras máscaras han encontrado con facilidad las adecuadas referencias africanas, para aplicarlas de  inmediato en su indumentaria, han sido las murgas, a menudo con el rostro cubierto de betún, o los  grupos, encasquetándose el caftán o la galabeya, quienes, a lo largo de los años, han evocado en sus atuendos a las gentes del continente, tanto a la población blanca como a la negra. En nuestra historia hay numerosas y variadas singularidades, como la del sastre Miguel Delgado Salas, El Mudo, tantas veces premiado por sus ocurrentes disfraces, que, en 1962, se vistió de Negro Bembón. Pero el mayor realce lo han dado los diseñadores, elevado el universo africano con incomparable inspiración artística hasta enmarcarlo en la más sutil imaginación. Todos ellos han demostrado, hasta la saciedad, que son capaces de acoger esas referencias, arropándolas en el onírico diseño de los trajes que, en diferentes ediciones, han lucido nuestras reinas.

De ese amplio repertorio, con directas referencias al mundo africano, cabe situar, en destacado lugar, a nuestra Reina del Carnaval 1982, Alicia Acosta Álamo, que participó representando a la Boutique Juan II, luciendo con inmejorable elegancia, e incomparable soltura, el diseño de Justo Gutiérrez. Nuestra Reina de Saba supo conquistar desde el primer momento al público. La sorpresiva impresión se pudo palpar desde el instante en que, con su nombre y presencia, irrumpió ante el público que llenaban  el Teatro Guimerá. Aquella inolvidable Gala estuvo dirigida por Paco Verano, polifacético en las artes escénicas, que hizo valer, ante la Comisión, su criterio de que los participantes fueran en su totalidad grupos y artistas de la isla. Para la escenografía, contó con la veteranía de Alejandro Cabeza y para  la presentación con el  magistral Paco  Álvarez Galván. Justo Gutiérrez, que inicialmente se había inspirado en la cinta de King Vidor, con Gina Lollobrigida y Yul Brynner, y que había igualmente puesto su mirada en algunos lienzos del periodo renacentista, optó por su propia inspiración creativa y quiso evocar  a la mítica soberana de los sabeos, ataviada con sus mejores y renovadas galas, presta a conocer y disfrutar, en directo, de la sabiduría que irradiaba el Rey Salomón.

Primer plano del rostro y tocado de Alicia Acosta
Alicia Acosta Álamo, Reina del Carnaval 1982, con un diseño de Justo Gutiérrez.

Su ágil diseño permitió que la soberana de los territorios que se extendían más allá del Bajo Egipto, viviera nuestro Carnaval, entre plumas y cuernos de marfil, adornada con cuidada orfebrería, evocando al oro de Ofir. Los simpares rasgos de belleza, que distinguen a nuestra chicharrera de la Vuelta de Los Pájaros, quedaron felizmente resaltados con el excelente maquillaje del maestro Manuel Correa. Alicia vivió aquel Carnaval con naturalidad y elegancia.

Como hemos dicho, los muchos secretos de África han inspirado a los diseñadores chicharreros. Lucía Luisa Ramos, que fue Reina en 1984, también con un diseño de Justo Gutiérrez (En la Frontera del Universo), y que preside la Asociación de Reinas, Damas y Candidatas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife (REIDACAN), nos ha  recordado otros excelentes  momentos, en los que se ha dado cuenta del especial atractivo que ofrece el universo africano. Citamos a  Laly Rivero Rodríguez, que, con el diseño de Rosales y Hernández titulado Cleo se va de Boncho, representó en 1982 a la Asociacion de Vecinos El Monturrio; a Estrella Núñez Noda, que fue dama de honor en 1985, con el traje Guerrera Zulú, de Luis Dávila, representando al Círculo de Amistad XII de Enero; a Laura Alberto Barroso, que, en 1988, se alzó con el título de Reina con Cleopatra, Reina del Nilo, de Leo Martínez, participando, ese mismo año en Niza, en el certamen de Reina de los Carnavales del Mundo, donde consiguió el máximo reconocimiento; a Vivi Barrera Gabino, que en 1986 participó con el traje Fetiche, de José Julio Rodríguez y Juan Fajardo, representando a las Rondallas del Carnaval; a Soledad León Rancel, que fue reina del Carnaval en 1977 con el traje Mamut, de Leo Martínez, por Almacenes El Kilo; a Silvia Hernández Medina, que fue dama de honor en 2000 con el titulado Alejandría, de Fran Romero, por el Grupo AC Bingo Colombófilo; a Yurena Torres Curbelo, que participó en 2002 con el titulado Tribu, de Pedro Quintero, por Almaces El Kilo; a Laura Bacallado, que en 2002 lució el diseño La Joya, de Santi Castro por Barbacoa Tacoronte; y a Amanda Quintero Lugo, que en 2002 desfiló con el diseño que Tin Castro tituló Vestida de Sol, por Ferretería las Pirámides y Castro Delgado.

Los secretos de África quedan al descubierto en nuestro Carnaval. Citamos como prueba de ello la elección de Rey del Carnaval celebrada en Puerto de la Cruz, en el verano de 2019,  título que por primera vez se otorgaba en Canarias, y que tuvo también referencias africanas. El coronado fue David Mesa Torres, que lució el traje titulado Cairo, de Fran Romero, representando a Mi Atelier.