Cientos de mascaritas, entre ellas un número considerable de desconsoladas pero alegres viudas y viudos incluyendo una representación del Gobierno municipal, participaron en el recorrido que contó con una zona sin ruido a su inicio en su paso por el Parque Islas Canarias para personas con capacidades sensoriales especiales, así como de zonas adaptadas para personas con movilidad reducida.