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Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2026: Entre la luz del aniversario y las sombras de la controversia

La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se prepara para vivir una edición muy especial de su carnaval: en 2026 se celebrará el 50º aniversario de la recuperación de estas fiestas populares tras el franquismo, medio siglo de disfraces, batucadas, reinados y libertad creativa. Sin embargo, lo que debería ser un camino sin tropiezos hacia una conmemoración histórica, ha venido acompañado en los últimos meses por una creciente polémica que amenaza con enturbiar el ambiente festivo. Las disputas sobre la ubicación del escenario principal, las críticas en torno a las contrataciones artísticas y la preocupación por la planificación de la seguridad son los tres ejes sobre los que gira una controversia que no cesa.
Maluma en el Carnaval de Las Palmas
Maluma en el Carnaval de Las Palmas. Fotografía: Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria

La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se prepara para vivir una edición muy especial de su carnaval: en 2026 se celebrará el 50º aniversario de la recuperación de estas fiestas populares tras el franquismo, medio siglo de disfraces, batucadas, reinados y libertad creativa. Sin embargo, lo que debería ser un camino sin tropiezos hacia una conmemoración histórica, ha venido acompañado en los últimos meses por una creciente polémica que amenaza con enturbiar el ambiente festivo.

Las disputas sobre la ubicación del escenario principal, las críticas en torno a las contrataciones artísticas y la preocupación por la planificación de la seguridad son los tres ejes sobre los que gira una controversia que no cesa.


Contrataciones: el debate entre espectáculo y gestión

Uno de los temas que más ha avivado el debate público en torno al Carnaval 2026 ha sido el modelo de contratación de artistas. Aunque aún no se han confirmado oficialmente los cabezas de cartel para esta edición, la resaca del año anterior sigue muy presente: la actuación del colombiano Maluma, con un coste estimado de alrededor de un millón de euros, se convirtió en el emblema de una gestión económica que algunos califican de “excesiva”.

Partidos de la oposición municipal, especialmente el Partido Popular y Coalición Canaria, han criticado con dureza lo que consideran un modelo “descompensado” y poco transparente, alegando que el gasto desmedido en artistas internacionales no siempre va acompañado de un retorno claro para la ciudad ni de un apoyo real a los músicos y grupos locales.

A ello se suma el hecho de que una mayoría significativa de los contratos relacionados con la organización del carnaval se han adjudicado mediante procedimientos negociados sin publicidad, es decir, sin convocatorias abiertas, lo que ha levantado sospechas sobre la falta de concurrencia y la posible existencia de favoritismos.

Desde el Ayuntamiento, por su parte, se defiende que el carnaval requiere una maquinaria ágil y especializada, y que las contrataciones se han ajustado a la legalidad vigente y a las necesidades operativas del evento. Aun así, la presión mediática y política ha forzado al consistorio a anunciar una revisión de los procesos de licitación para los próximos eventos.


Escenario Carnaval Las Palmas 2025
Escenario Carnaval Las Palmas 2025

El eterno dilema del escenario: ¿Santa Catalina o una nueva ubicación?

Otro foco de tensión ha sido la ubicación del escenario principal del carnaval, tradicionalmente instalado en el Parque de Santa Catalina. En 2025, el Ayuntamiento barajó la posibilidad de trasladar las galas y conciertos al recinto del antiguo Estadio Insular, lo que encendió las alarmas entre residentes, ecologistas y colectivos históricos del carnaval.

El proyecto pretendía modernizar el espectáculo y ofrecer más capacidad para asistentes, pero fue percibido como un intento de alejar el carnaval de su corazón simbólico y urbano. Además, se alegaba que el nuevo emplazamiento implicaba una ocupación de zonas verdes y la alteración de un espacio destinado al uso vecinal.

Finalmente, tras una oleada de críticas, recogidas de firmas y alegaciones vecinales, el Consistorio dio marcha atrás y confirmó que el Carnaval 2026 se celebrará de nuevo en Santa Catalina. Esta decisión ha sido recibida con alivio por parte de los defensores de la tradición, pero no ha cerrado del todo el debate.

Coalición Canaria ha propuesto incluso estudiar una tercera vía: la creación de un espacio multifuncional, cubierto y mejor equipado, donde pueda celebrarse tanto el carnaval como otros grandes eventos culturales. La idea todavía está en fase muy preliminar, pero introduce una nueva dimensión al debate: ¿debe el carnaval adaptarse a una ciudad que ha cambiado mucho en 50 años?


Director Artístico del Carnaval LPGC 2025
Director Artístico Carnaval LPGC 2025 Fotografía: Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria

Dirección artística en entredicho: el caso Josué Quevedo

El debate sobre el futuro del carnaval ha alcanzado también su dirección artística, actualmente en manos de Josué Quevedo. Aunque ha liderado el diseño escénico y conceptual de las últimas ediciones, su gestión ha sido cuestionada por algunos sectores del carnaval, especialmente entre los grupos históricos —murgas, comparsas y batucadas—, que denuncian una falta de diálogo y participación real en las decisiones organizativas.

La polémica se ha intensificado tras conocerse que Quevedo mantuvo una reunión con el concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, en la que se habría ofrecido para dirigir el carnaval tinerfeño. Esta noticia ha causado perplejidad en Gran Canaria, ya que muchos interpretan este movimiento como una señal de distanciamiento con el proyecto actual en Las Palmas, y una posible puerta de salida en medio de crecientes tensiones.

Aunque desde el Ayuntamiento se ha evitado pronunciarse oficialmente sobre esta reunión, el hecho ha alimentado rumores sobre posibles cambios en la dirección artística del carnaval para 2026. Entre bastidores, se habla ya de una «reflexión interna» en la concejalía de Festejos sobre la continuidad de Quevedo, especialmente en un año tan simbólico.


Seguridad: un carnaval multitudinario que requiere previsión

Las fiestas del carnaval, especialmente los grandes conciertos, la Gala Drag y la Cabalgata, movilizan a decenas de miles de personas cada año. Sin embargo, desde el Sindicato Unificado de Policía se ha alzado recientemente una voz de alarma: la planificación de la seguridad llega tarde y carece de coordinación suficiente.

Según denuncian, las instrucciones para reforzar la presencia policial se comunican con escasa antelación, lo que dificulta una preparación adecuada en un contexto nacional marcado por la alerta antiterrorista y el auge de los grandes eventos multitudinarios.

A esto se suma la preocupación por la escasez de recursos logísticos: baños insuficientes, problemas de evacuación en puntos calientes y falta de personal para el control de accesos son aspectos señalados como mejorables en informes internos.

Desde el Ayuntamiento se ha insistido en que todos los dispositivos cumplen con los requisitos legales y que se trabaja para reforzar la seguridad con nuevos protocolos de coordinación entre Policía Local, Nacional y servicios de emergencia, pero la percepción entre agentes y vecinos sigue siendo de cierta improvisación.


El reto de un carnaval a la altura de su historia

La edición 2026 del Carnaval de Las Palmas no será una cualquiera. Conmemorar 50 años desde que las mascaritas volvieron a tomar las calles tras décadas de represión supone una enorme oportunidad para reivindicar la identidad cultural de la ciudad, su pluralidad, su osadía y su creatividad.

Sin embargo, la acumulación de conflictos en los últimos meses obliga a las autoridades a actuar con transparencia, diálogo y planificación. El carnaval no es solo una fiesta: es también una industria cultural, un motor turístico y un patrimonio vivo que debe cuidarse con responsabilidad.

¿Será 2026 el año del gran aniversario o el año en que los conflictos se robaron el protagonismo? Aún queda tiempo para decidir el desenlace. Lo que está claro es que Las Palmas no se conformará con menos que una celebración inolvidable… y justa para todos.